Gobierno de Rutilio Escandón heredó nuevo cártel a Chiapas

La descomposición que sufrió el territorio chiapaneco en materia de seguridad pública, durante el sexenio del exgobernador Rutilio Escandón, derivó en el surgimiento de un nuevo grupo criminal: el Cártel de Chiapas y Guatemala, que representa una amenaza para la población de esa entidad.

por Luis Herrera| Imagen Arte: Reporte Índigo Staff | Reporte Indigo |24 de Marzo de 2026 00:06 hs. La organización criminal denominada Cártel de Chiapas y Guatemala que se conformó durante el sexenio encabezado por el exgobernador Rutilio Escandón Cadenas, cuando el territorio chiapaneco experimentó una severa descomposición en materia de seguridad pública, continúa representando una amenaza para el bienestar de la población que habita esa entidad, donde su combate no ha amainado por parte de las autoridades locales y federales.

El fortalecimiento que logró la delincuencia organizada de Chiapas bajo el mandato de Escandón Cadenas, como lo estuvieron denunciando y documentando las asociaciones civiles en ese estado, tuvo como una de sus derivaciones el surgimiento de ese nuevo grupo criminal, integrado por miembros mexicanos y guatemaltecos, y el cual hasta ahora ha resistido los embates de las instituciones de seguridad que tienen como objetivo su desarticulación.

De esta manera, mientras el exgobernador Escandón Cadenas se desempeña ahora como cónsul general de México en Miami, Florida, las autoridades chiapanecas han continuado asestándole golpes al Cártel de Chiapas y Guatemala, intentando así reducir la influencia que aún posee sobre el narcotráfico y otras actividades delictivas existentes en la entidad, según puede corroborarse en los comunicados que emite particularmente la llamada Secretaría de Seguridad del Pueblo.

Apenas este 9 de marzo de 2026, por ejemplo, dicha Secretaría reportaba la captura de dos presuntos integrantes del Cártel de Chiapas y Guatemala, en el municipio de Tapachula.

Informó que al realizar patrullajes de prevención, disuasión del delito y proximidad social, en dicho municipio, detuvieron a Víctor ‘N’ y Juan ‘N’ abordo de un vehículo marca Kia Forte, a quienes previa inspección a su persona y pertenencias, se localizaron 32 dosis de una sustancia granulada, con las características propias del cristal.

“En consecuencia, los detenidos quienes manifestaron pertenecer al grupo delictivo ‘Cártel de Chiapas y Guatemala’ fueron puestos a disposición de las autoridades correspondientes para continuar con las investigaciones y determinar su situación jurídica”, precisa el reporte de la dependencia.

Caen cabecillas del cártel
Otros operativos recientes han logrado capturar a algunos de sus cabecillas, como el que fue difundido el 5 de febrero de 2026, por la Fiscalía General del Estado, y donde participaron tanto instituciones locales como federales.

En tales acciones realizadas por las instituciones de seguridad, se desplegó un operativo que derivó en la captura de Hugo ‘N’, alias ‘El Espíritu’, identificado por labores de inteligencia como jefe de plaza de una organización delictiva con operaciones en los municipios de Ocozocoautla, Jiquipilas, Cintalapa, Berriozábal y Villaflores. Igualmente, fueron detenidos Juan ‘N’, Rubén ‘N’ y Samuel ‘N’, alias ‘La Flaka’, y se realizó el aseguramiento de armas, cargadores abastecidos, narcóticos y equipos de comunicación móvil.

El informe detalla que “de acuerdo con las investigaciones preliminares, los detenidos manifestaron pertenecer al grupo delictivo autodenominado ‘Cártel Chiapas y Guatemala’. Presuntamente, Hugo ‘N’ coordinaba la distribución de estupefacientes en la región, y se encuentra vinculado en delitos de extorsión, privación ilegal de la libertad y homicidios”.

Contexto de inseguridad entre los chiapanecos
El estado de Chiapas destaca por su ubicación estratégica en el sur del país, cercana a la frontera con Centroamérica y atravesada grupos que se dedican al tráfico de drogas y de personas.

Esto ha intensificado la presencia de grupos armados y los conflictos comunitarios. Municipios como Tila, Chenalhó y Pantelhó son zonas en donde los grupos criminales ha tomado poder y control del territorio, por lo que comunidades enteras se han visto forzadas a huir de manera repentina, dejando atrás viviendas, tierras y redes de subsistencia.

Los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en 2018, cuando se inició su gestión, presentó 596 homicidios dolosos. En 2024, al término de su administración, esa cifra fue de 894 asesinatos.
Violencia obliga a reforzar operativos federales

La violencia en el territorio chiapaneco fue una “herencia” dejada por la administración de Rutilio Escandón. El control que lograron alcanzar los grupos delictivos se expande a distintas áreas y ha afectado a miles de habitantes.

Aunque hasta ahora las autoridades no han reportado que el Cártel de Chiapas y Guatemala esté buscando expandir su zona influencia, trascendiendo así al territorio chiapaneco donde está focalizado, para alcanzar el de otras entidades federativas vecinas, su combate ha requerido de la participación del Gobierno de México, como lo ha manifestado el propio titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

El 22 de abril de 2025, por ejemplo, el secretario dio a conocer dos acciones que habían ejecutado las fuerzas federales de seguridad específicamente contra esa organización criminal, surgida durante la administración estatal de Escandón Cadenas:
“En Cintalapa, Chiapas, en una operación coordinada entre el Gabinete de Seguridad, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General del estado de Chiapas, se catearon 2 inmuebles donde fueron detenidas 3 personas, entre ellas Ataulfo ‘N’, jefe de plaza de una organización delictiva con presencia en Chiapas y Guatemala. Se aseguraron armas largas, armas cortas y diversas dosis de droga”.

Complementó el funcionario: “También el día de ayer, en una acción relevante por parte de autoridades del estado de Chiapas y el Gabinete de Seguridad, en el municipio de Villa de Corzo autoridades locales fueron agredidas por disparos de arma de fuego por civiles armados, donde se aseguró un arma larga, 2 armas cortas, una camioneta y una motocicleta. En estos hechos 3 elementos de la Policía Estatal resultaron heridos y 2 agresores perdieron la vida, uno de ellos identificado como Brayan, alias ‘el Cachorro’, jefe de plaza de cartel de Chiapas y Guatemala”.

El portafolio de drogas que comercializa el Cártel de Chiapas y Guatemala no se restringe, sin embargo, a las de tipo sintético, pues la Secretaría de Seguridad del Pueblo ha corroborado que sus integrantes también distribuyen otras sustancias ilícitas como la cocaína; así quedó de manifiesto este 13 de febrero de 2026, cuando la dependencia reportó la detención de un individuo en Cintalapa, identificado como Geovanny “N”, presunto integrante del cártel Chiapas-Guatemala, quedó a disposición de las autoridades.

La violencia expulsa a miles de sus hogares
En 2024, último año de la administración estatal encabezada por Rutilio Escandón Cadenas, Chiapas enfrentó la mayor crisis de desplazamiento interno por violencia registrada recientemente en México.

De acuerdo con el Informe Mundial sobre Desplazamiento Interno 2025 del Internal Displacement Monitoring Centre, la criminalidad detonó casi 26 mil movimientos forzados en el país durante ese año, más del doble de los registrados en 2023. La mayoría de estos casos se concentró en Chiapas, una entidad que combina rezagos históricos en desarrollo social con una creciente presencia del crimen organizado.

La ubicación estratégica del estado —cercana a la frontera con Centroamérica— lo ha convertido en un corredor clave para el tráfico ilegal de drogas y de personas. Esta condición ha intensificado los conflictos armados y las disputas entre grupos criminales que buscan controlar el territorio, obligando a comunidades enteras a huir de forma repentina.

Quienes escapan dejan atrás viviendas, tierras y redes de subsistencia. En muchos casos encuentran refugio con familiares o en asentamientos improvisados. El IDMC advierte que el desplazamiento interno en México suele ser invisible y prolongado, pues muchas víctimas no acceden a albergues formales y terminan viviendo en condiciones precarias.

Entre violencia y pobreza
El problema se agrava porque la violencia se ha expandido paralelamente a otros rezagos estructurales. Datos del SESNSP muestran que los homicidios dolosos en Chiapas pasaron de 596 en 2018 a 894 en 2024, reflejando el deterioro de la seguridad durante el sexenio estatal.

La crisis también tiene una dimensión social. De acuerdo con el INEGI, Chiapas figura entre las entidades con mayor porcentaje de población sin acceso a servicios de salud, lo que profundiza la vulnerabilidad de las comunidades desplazadas, muchas de ellas pertenecientes a pueblos originarios.

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